
Mirad amigos, sin ser chismoso
digo que la gente de Serón es rara
hacen a menudo el arroz caldoso
para comérselo con cuchara.
Y los alcaldes, la jodía costumbre
de emprenderla a golpes de maza
manteniendo la incertidumbre
sobre el futuro de nuestra Plaza.
A veces por no llorar me río
y no hay cosa que me joda más
que me pregunten “¿Cuándo has venio?”
y ya me mata el “¿cuándo te vas?”
No quiero hacer una encíclica
ni mucho menos un alegato
pero coño, ¡siempre me habla de política
cuando saludo al hijo de Torcuato!.
Y si no, Enrique el Maginés
que yo se que mucho me aprecia
pero hay que ver lo pesao que es
si un vaso de vino se le desprecia.
Ya ya, y en todo esto me incluyo
soy un seronero con mis rarezas
porque no me gusta hacer el capullo
y decirle que no a unas cervezas.






