domingo, 20 de junio de 2010

CANTO A SERÓN (PUEBLO DE MIS PADRES Y MIS ABUELOS). DE D. JOSÉ TORREBLANCA CORRAL

Foto de Gillman, Estación de Serón, 1907

A tí Serón yo te ensalzo,
aunque estoy lejos de tí;
para mí tienes encantos
primorosos mas de mil.

Al llegar a tu Estación
se ven cosas admirables
y se ensalza el corazón
al contemplar tus dos cables.

Sus altas columnas llaman
al Cielo sus oraciones;
parece piden a Dios
derrame sus bendiciones
sobre el pueblo de Serón.

Después, el puente elegante,
que atraviesa el Almanzora
ofrece vista arrogante
a tu lindísima flora.

Y tu hermosa carretera
con marcado desnivel
termina en la Plaza Nueva
que es un hermoso vergel.

Tiene una fuente enmedio
con peces de mil colores
y es un abrigado puerto
para quien posea amores.

A su derecha se eleva
un palco poligonal
donde muchas noches vela
la Banda Municipal.

Al otro lado, en silencio,
está la Cruz del Caído;
no es precioso monumento
pero no invita al olvido.

Caminas al interior,
y si enciendes un cerillo
sentirás gran emoción
al contemplar el Cantillo.

En él se halla un gran café,
al que llaman Bar Perdiz
y has de penetrar en él
para sentirte feliz.
A su derecha, una calle,
con un corralón al fondo;
pero que torciendo sale
al llamado Barrio Hondo.

Es magnífico este barrio
por los vecinos que tiene;
no hay en él millonarios,
pero está la Mai Domene.

¡En él todo se adivina!
¡en él todo mal se cura!
ejemplos: la culebrina,
mal de ojo y amargura.

Y si sigues descendiendo,
llegarás a la Ramblilla;
¡colonia te recomiendo,
que abunda la mantequilla!

Volvemos sobre los pasos
como mejor testimonio
y darás pronto un abrazo
a la Plaza de José Antonio.

En ella hay carnicería,
comestibles, la botica,
también la panadería
todos son gente muy rica.

Tambien hay un puesto humilde
que por su constancia adorna;
la dueña ¡de buena tilde!
es la Mercedes Cazorla.

Y los viernes con bullicio
y sin ningún altercado,
van muchas chicas por vicio
a visitar el mercado.

En él se encuentra de todo;
desde el tomate a la aguja,
y si el cuchillo está roto,
lo arregla Ramón Granuja.

Por una de sus salidas
se va a la Calle Real;
es la calle más lucida,
¡recibe el sol a raudal!
Tiene dos tiendas que invitan
a visitar con ahinco;
Una, de Pedro Levita,
otra del gran Juan Francisco.

También tiene otro comercio:
y es que Antonio el Zapatero
tiene un oficial que mide:
don Luis el Caracolero.

Un poquito más arriba
está la Cuesta Vadillo;
aunque su pendiente es viva,
juegan en ella los niños.

Y si sigues hacia arriba
está el Barrio de Bacares;
pa' que el viajero descanse
está la Esquina Corrales.

Enfrente hay una plaza
con jardines por enmedio
y una casa que resalta:
la Ermita de los Remedios.

Luego tenemos la Umbría;
la Iglesia y el Molinillo;
y en lo alto, cual vigía
se eleva hermoso castillo.

De él penden dos campanas
que con excelsa armonía
y paciencia sobrehumana
cantan las horas del día.

Y a Serón, por sus encantos
primorosos más de mil
aunque estoy lejos le ensalzo
y le ensalzaré hasta morir.


La poesía la escribió D. José Torreblanca Corral y la presentó a un concurso en el ejército cuando hacía la mili. En los años 70 del pasado siglo estaba en el Ministerio del Ejército, de Madrid.

aportado por Verónica Ávila Navarro.

martes, 15 de junio de 2010


Una noche, atemorizado por un susto del miedo
entre el pánico profuso de un espectro errante
mi pobre cuerpecillo infante congelado y quedo
como una estatua de sal, ni hacia atrás, ni adelante.

Allí, donde mi callejón en otros tiempos risueño
con la música al viento de Radio Nacional de España
una siniestra figura, como el diablo en un sueño
se plantó en mitad la cuesta esgrimiendo una guadaña.

Y yo, siempre receloso de la esquina oscura
grité reclamando amparo de un portal sombrío
nada, ni Frasquito, ni Dolores, ni Matilde, ni su Pura
ni el silencio respondió en defensa de este crío.

Y aquella presencia ingrata de perfil siniestro
a la altura de la esquina hiriente se fue diluyendo
con la liturgia de un Ave o de un Padre Nuestro
mientras mi puerta angustiado crucé corriendo

jueves, 10 de junio de 2010


Hubo un tiempo, casi tan lejano
como la mayor parte de mis días,
en que compartía mi habitación
con la alegría.

Una noche por error,
dejé la ventana entreabierta
y sigilosa se marchó mi dulce compaña.

Los días siguientes
no pude acercarme a un plato de olla,
la presencia de un hueso de espinazo
resultaba fatal para un cuerpo
acostumbrado a la digestión ligera.

Sin pensarlo, me encontré un obstáculo
de los que a menudo salen al encuentro
de los cuerpos vivientes;
por vez primera me decepcionó la vida.

Mi cara, que hasta el momento desprendía
aromas de lustre,
cambió su tono al de un muerto,
transcurridas las primeras venticuatro horas.

Si amigos, mi existencia unida a una botella
colgada de un cáncamo,
junto al cuadro del niño Jesús
que velaba mis noches.

Y contando las gotas que
parsimoniosamente penetraban
en mi vena temerosa,
pasaba el tiempo,
mientras en mi cabeza enfermiza
se amontonaban
tacos de tocino y tortilla de patatas.

Tres o cuatro días más tarde
se estimó la suficiencia satisfactoria;
me desclavaron del segundero inclemente
y pude enfrentarme con éxito
a un buen plato de fideos.

miércoles, 9 de junio de 2010


Por las calles la miseria
en los rostros reflejada
la población afectada
del centro a la periferia.

La gente nada le importa
no cesa en el despilfarro
al cuello nos llega el barro
y la esperanza recorta.

En Zimbague maricones
feminismo en Mozambique
aunque el pais se va a pique
en esto tiran millones.

Procurando que la ceja
de sindicatos y artistas
del aborto apologistas
no tengan ninguna queja.

Ojo con el funcionario,
si de Ugeté liberado
su sueldo sea respetado
incentivos, más salario.

Mientras Bono se enriquece
de la hípica al Congreso
el pueblo ya más que tieso
y la Ciega no aparece.

¿La tiene acaso ocupada
un caso de corrupción
que afecta a la oposición
aunque detrás no haya nada?

jueves, 3 de junio de 2010


La cortina del corral
de saco confeccionada
sobrante de algún costal;
allí no sobraba nada.

En el tema constructivo
de la ruinosa solana
con material de derribo
se reponía una ventana

La diaria vestimenta
con modelo reciclado
de pariente o de parienta
que la prenda había gastado.

La guita el apañamiento
de la cosa más cochambre
zurcir un roto al momento
con esparto o con alambre

Así vivió nuestra gente
entre tiestos y hojalatas
y aquella goma indecente
debajo las alpargatas

miércoles, 2 de junio de 2010


Querido hierro y jamón:
Mi casa era una atalaya,
un alto en el callejón
del Roco y Anita Anaya

Hoy, los vecinos que tiene...
cuatro moscas y un mosquito
se trasladó el Tío Domene
y se nos murió Frasquito.

Ya no queda nadie más,
así lo quiso el Señor,
nos dijo adiós Nicolás
y emigró Juan Amador.

Y qué decir de mi padre...
fue a tomarse un refrigerio,
en compañía de mi madre,
a un nicho del cementerio.

martes, 1 de junio de 2010

EL GENERAL RAMÍREZ

(El General don José Ramírez Falero)

Don José Ramírez Falero era hijo de don Francisco Ramírez Carmona, que fue Senador vitalicio por la provincia de Almería y de doña Francisca Falero Maissonnave.

Esta familia, originaria de Vera se trasladó a vivir a Serón donde muchos de nosotros hemos conocido a sus descendientes en esa casona de la Plaza del Tío José Antonio, hoy en estado ruinoso.

Don José Ramírez Falero, por circunstancias, nace en Granada el 19 de Enero de 1859 y fallece en Serón el 3 de Febrero de 1925.

Como militar participó en la Guerra de África y en la de Cuba, alcanzando el rango de General de Brigada de Ingenieros.

En 1923, cuando la Huelga de la Cebada que se produce en el pueblo en protesta por la escasez de este producto para el alimento de las bestias, intervino desde el balcón de su casa evitando que la Guardia Civil disparase a los manifestantes, mandado que se retiraran.

Ese mismo año, Con la llegada al poder del General primo de Rivera, se produce un intento por parte de su Gobierno de acabar con el sistema caciquil que se mantiene en todo el país. El General Ramírez ya retirado, denuncia ante las autoridades provinciales el comportamiento del Alcalde don Antonio Cano Martínez. que es detenido junto al secretario del Ayuntamiento y tras prestar declaración en la capital es puesto en libertad pero cesado de en sus funciones. Las nuevas autoridades nombran Alcalde de Serón a don José Ramírez Falero que en pocos días tiene que dejar el cargo al ser nombrado Presidente de la Diputación provincial, sustituyéndole en la alcaldía don Enrique Nin de Cardona.

A lo largo de su carrera fue condecorado con la gran cruz de san Hermenegildo, Cruz roja al mérito militar, Encomienda de Isabel la Católica, medallas de Cuba y África, entre otras.

Otro gran seronero.

(Su padre, el Senador don Francisco Ramírez Carmona)

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