lunes, 12 de diciembre de 2011

ANTONIO CANO GEA

Zóologo y corresponsal de TVE Era un estudioso de los animales por encima de su profesión primero de abogado, y de corresponsal de TVE después. Nació en 1917 en Serón y murió 70 años después en Almería. Su interés por la fotografía que comienza en 1948, entonces toma imágenes de paisajes y animales, es el que le sumerge en el reino animal.
En el inicio de una labor que terminó años después con la creación del Parque de Rescate de la Fauna Sahariana que hay junto a la Alcazaba de la capital almeriense para proteger entre otras a la gacela, especie en extinción, proyecto que desarrolló junto a José Antonio Valverde. Con anterioridad había instalado un museo de la fauna local en el Instituto de Aclimatación. Antonio Cano fue a lo largo de su vida progresivamente mejorando sus equipos fotográficos e inmiscuyéndose paralelamente con mayor intensidad en el mundo animal. En el 57 se inscribe en la Sociedad Española de Ornitología. Las expediciones son frecuentes. En Cazorla hace sus pinitos y descubre una nueva lagartija, la denominada Algiroides Marchi, además de hallar un buitre Quebrantahuesos. Las imágenes que de él y sus crías tomara le merecieron la primera medalla de oro del concurso fotográfico del Conseil Internacionale de la Chasse de Austria. En 1961 hace cine zoológico y colabora con diversos medios de comunicación.En Estados Unidos la National Geografic Society lo incluye entre sus miembros. Corresponsal ya de TVE, interviene cuando ésta contacta con Félix Rodríguez de la Fuente para su programa. (Ideal.- almerienses S. XX)

viernes, 9 de diciembre de 2011

RETRATOS DE SERÓN EN COLORES VIVOS

Estimadísimos limones cuadriculados:

 En este último año he aprendido muchas cosas, pero la más importante que, hasta el momento me había pasado casi desapercibida es ésta: la vida merece la pena vivirla.

Parece que fue ayer cuando bajaba por la cuesta del tío José Antonio casi volando, han pasado cincuenta años y sigo contándolo. Allí estaba casi siempre González, Enrique el de José Antonio etc. Cuando ya tenía fuerzas para cargar con un cántaro de agua, al caño de Pedro Levita, donde me podía encontrar a
Vicente el Vallejo, con sus pantalones de mil remiendos y echar una carrera calle abajo mientras el cántaro se llenaba.

 Claro que otras veces me encontraba a su hermana, con aquel novio que tuvo, asesino que sería por sentenciar… y entonces me daba la vuelta y bajaba al caño de abajo.

El recordar todas estas cosas, después de tanto tiempo me produce satisfacción porque aquello era un pueblo vivo de gente por todas partes, cada uno en lo suyo a la vez que todos, en las cuestiones ajenas.

De mi casa a la escuela, a la Plaza, la Iglesia, otras casas, porque me conocía todas las casas del pueblo y así puedo contarlo, desde la del tío Tostón en el Barrihondo, hasta la del Garito el Gitano en el Castillo. Del almacén de Pepe Rodríguez al de Antonio Martínez, pasando por el jardín del Rulito. Emio Jiménez, Pepa la del Estanco, Remeditos del tío Alfredo y la Tejera, la Maestra Coja, Lázaro el sastre, José el de la Luz, José el Molinero…, aparte de estrellar un coche de policía en el mostrador de la tienda, recién traído por los Reyes de Oriente a Pepe Anaya.

 Este pueblo, por suerte tiene más historia de la que algunos conocen y por cierto, recuerdo haber conocido estos cincuenta y cuatro años de colores, no en blanco y negro como dicen que veía mi Lula cuando no era ciega.

martes, 6 de diciembre de 2011

UNO ENTRE MIL


A la una y cuarto de la madrugada del viernes 6 de diciembre de 1985 la banda terrorista ETA asesinaba en Mondragón (Guipúzcoa) al guardia civil MARIO MANUEL LEAL BAQUERO. El agente se encontraba en el interior de su vehículo, vestido de paisano, en el aparcamiento de la vieja estación de Renfe de Mondragón, cuando tres miembros del grupo Txantxagorri de ETA lo vieron y decidieron, sobre la marcha, asesinarlo. Los pistoleros, que iban encapuchados, acribillaron a Mario a muy corta distancia con armas automáticas, según agentes de la Ertzaintza, cuyo puesto local estaba a escasos doscientos metros del lugar del atentado. El guardia civil recibió media docena de impactos de bala y falleció en el acto. En el lugar de los hechos se recogieron siete casquillos de bala del calibre 9 milímetros parabellum, marca FN del año 1979.

Los dos pistoleros de la banda huyeron en dirección a Vitoria en un Renault 5 de color verde en el que les esperaba un tercer terrorista. Nada más conocerse la noticia, efectivos de la Guardia Civil montaron controles en los alrededores de Mondragón.

A las dos de la madrugada el cuerpo del guardia civil continuaba todavía en el interior del vehículo en el que fue ametrallado, a la espera de que el juez procediera al levantamiento del cadáver. A primera hora de la mañana del 6 de diciembre quedó instalada la capilla ardiente en el cuartel de la Guardia Civil de Arechavaleta. A las cinco de la tarde el féretro con los restos mortales de Mario cubierto con la bandera de España fue llevado a la Iglesia de la Asunción de la localidad guipuzcoana, donde se celebró el funeral. Al mismo asistieron el director general de la Guardia Civil, general Sáenz de Santamaría, y el delegado del Gobierno, Ramón Jáuregui, además de otras autoridades civiles y militares, mandos de la Policía y representantes de partidos políticos.

La indiferencia y el desprecio con el que los vecinos de Arechavaleta presenciaron las honras fúnebres por el guardia civil asesinado escasas horas antes fueron descritos por Ramón Jáuregui en su libro El país que yo quiero. Memoria y ambición de Euskadi (Planeta, 1994):

Entramos en la iglesia y estamos solos. Delante, los guardias compañeros, las autoridades, el alcalde y la familia; los bancos, detrás, virtualmente vacíos. Al salir y ver el cuadro se me pasó por la cabeza una escena de la película La muerte de Mikel. Todo el pueblo de Aretxabaleta asistía al espectáculo desde la plaza, impasibles, como si con ellos no fuera la cosa; incapaces de sentir sencillamente pena por el dolor que desfilaba delante, que expresaban los familiares (...). Arriba, en un balcón sobre la plaza, algunas risas, en chirigota hacia el ceremonial, mientras la procesión se ponía en marcha (citado por Alonso, R., Florencio Domínguez, F., y García Rey, M. Vidas Rotas, Espasa 2010, pág. 549).

Los autores del asesinato de Mario Leal fueron los mismos que mantuvieron secuestrado a José Antonio Ortega Lara en Mondragón durante 532 días. Una de las pistolas que se incautó en el zulo donde mantuvieron al funcionario de prisiones fue utilizada en el asesinato del guardia civil. En marzo de 2000 la Audiencia Nacional condenó como autores del asesinato de Leal Baquero a José Miguel Gaztelu Ochandorena, José Luis Erostegui Bidaguren y Jesús María Uribetxeberria Bolinaga a sendas penas de 33 años de cárcel por el asesinato del guardia civil.

Mario Manuel Leal Baquero tenía 29 años. Era natural de Avilés (Asturias), estaba destinado en el cuartel de Arechavaleta desde dos años antes de ser asesinado, y estaba pendiente de ser trasladado a Asturias. Estaba casado y tenía una niña, Beatriz. En julio de 2008 el Ayuntamiento de Avilés acordó dedicar una calle en memoria del agente asesinado. Su hermano, Rubén Leal, ha participado en actos de la Rebelión Cívica liderada por Francisco José Alcaraz, presidente de Voces contra el Terrorismo, como el que tuvo lugar en Madrid el 5 de febrero de 2011. El PP de Avilés incluyó al padre del agente asesinado, Manuel Leal Pereira, en un puesto testimonial de su candidatura municipal a las elecciones de mayo de 2011, como forma de rendir homenaje a las víctimas del terrorismo.

domingo, 20 de noviembre de 2011

MARIANO RAJOY, PRESIDENTE DEL GOBIERNO


Una noche histórica para España. El sectarismo que nos ha arruinado ha llegado a su fín, pero ojo, no hay que dormirse en los laureles, Alí Babá y los Cuarenta Griñones, se mantienen atrincherados en la Junta de Andalucía.

Felicidades a los votantes del PP y a todos los españoles porque a partir de este momento dirigirá nuestros destinos el sentido común, en la persona de este gran gallego y español don Mariano Rajoy.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 19 de noviembre de 2011

ELECCIONES GENERALES DE 1936 Y 2011

(En esta foto está casi toda la familia de mi madre , excepto mi tío José, está su hijo, mi primo Paquito, fallecido en 1964, con su novia y cuñada las Cerezuelas, mi tía Remedios de Emilio Cazorla y su hijo Emilín, mi tía María y su marido Paco el Zapatero de la Puerta de la Iglesia con sus hijos mellizos, su hija y el novio, mi padre y mi madre, mi tía Dolores y mi tío Manuel llegados de Sevilla, Catalina, tía de los Magineses y su marido, que era la madre de leche de mis primos y el camarero el Miguicas que ponía el bar en las Fiestas)

Aunque en las Elecciones Generales de 1936 mi madre no tenía edad para votar, me contaba que su familia votó a la CEDA de Gil Robles, todos, excepto su hermano José que había ingresado en la Falange de José Antonio de la mano de su amigo Antonio Martínez Miralles el de Marpla. Su afiliación en este partido trajo muchos disgustos en la familia por lo que sabían cierto que sucedería después. Así fue, todo empezó el 21 de Julio de 1936 con el tiroteo en el Cantillo, con unas armas que habían escondido en la cuadra de mi casa hasta la noche anterior, domingo día 20.

La noticia del triunfo de Felipe González en el 82 fue muy mala para mi madre. Aquel día, ante la TV, me contó el asalto de la casa del Tío José Antonio por miembros del PSOE, donde instalaron la Casa del Pueblo. Tiraron desde los balcones de arriba unas pancartas con las iniciales del Partido y la nueva utilidad del edificio.

Cuando se instauró la Democracia, mi madre votaba a Suárez y yo con ella. Después, cuando el Partido se desintegra empezamos a votar a Alianza Popular, después Partido Popular, al que yo sigo votando pero sin su compañía. Recuerdo que íbamos juntos a cada mitin o reunión que preparaba Bailina. Ella no quería perdérselo y yo me aficioné.

Esta campaña electoral, a pesar de lo que nos jugamos, para mi ha pasado casi desapercibida, excepto las cuatro conversaciones lógicas con los amigos y mi asistencia al mitin del PP en Tíjola… poco más. Allí ví y escuché al alcalde de Almería don Rogelio Rodríguez del Tenedor Palillos y Bombo, con ese vozarrón que le sale del pecho y que me hace recordar la del Jibao, hijo del Jefe el Gitano, cuando era chico.

El Lunes, gane quien gane, me acercaré a pedir una subvención al Ayuntamiento de Serón, para irme de vacaciones a una casa de Turismo Rural subvencionada y a ver, si después de una semana, vuelvo con cuatrocientos o quinientos euros limpios en el bolsillo.

Ala, ya os contaré.

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