sábado, 10 de octubre de 2009

NOVENTA Y CINCO CUMPLEAÑOS DE MARIA MARTÍNEZ SORROCHE


Maria, me pregunto a ratos
si estarán gastadas las suelas de sus zapatos

Los recuerdos de su infancia
no los jodió la distancia

Se hizo mujer de la noche al día
a fuerza de realidades, sin fantasía

Pero a sus ojos, su talle
no le robó su belleza la vida en la calle

Ni en mil batallas sufrió picadura
porque completa tiene su dentadura

... ¡Tanto tiempo alejada de Serón
el único daño de su corazón!

Sabe usted que su familia
vecina de mi tía Emilia

casada con el Reondo
que vivió en el Barrihondo

muy cerquita del altar
de la Placeta el Pilar

Y déjeme que le diga
¿No pensó alguna vez en llenar su barriga

haciendo las paces con Franco
si le hubiera puesto en el Cantillo un estanco?

¿y por qué con Federico
se casó si no era rico?

-Usted fue la única flor
en la vida del pastor.

Y le digo hoy que el seronero
que es un pájaro agorero

manifiesta con perfidia
que le tiene mucha envidia

viéndola subir peldaños
amontonando los años.

¿Quién llegará a su edad
viviendo con claridad?

Pues eso María
que me da mucha alegría

porque contenta la veo
y le expreso mi deseo

de olvidar penalidades
por siempre felicidades.

Sepulturero ese muerto
que no lo salvó el doctor
de la metralla que abría
la herida que lo mató.

Solo pena hay en su cara
a ocho días que murió
con cuello marrón de lana
que su hermana le tejió.

Usted buen sepulturero
concédame otro favor
saque a mi Juan de la tierra
que el nicho lo pago yo.

Y nos volvemos a casa
con disparos de aviación
cortarán la carretera
ya los puentes destrozó

Y Paco con sus muletas
a su hermano le lloró
por qué en negra lotería
la muerte cruel le tocó.

Su Juan se fue de este mundo
sin regresar a Serón
su cuerpo quedó en la tumba
del pueblo de Vinaroz..

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