martes, 7 de abril de 2009



LA TUNA EN BAZA

Cuentan que una noche de clara luna
quiso homenajear Emilín el de los jamones
a sus suegros con bellas canciones.
y en un furgón, se llevó a Baza la Tuna.

Jamás habían visto tan bella casa,
cómo relucía la fina cristalería,
las puertas y ventanas de palillería
todo tan limpio, ni una mota de grasa.

Fueron recibidos por el Señor Morcillo
que tiró la casa por los balcones
con vino, jamón, queso, salchichones,
incluso cantó algún estribillo.

La tuna tocó todo su repertorio
con maestría interpretaron pieza a pieza
en el escenario de mayor belleza
al más delicado y fino auditorio.

En el momento cumbre de la noche
sacó el anfitrión un cofre con una llave
Y en tono solemne, pero gentil y suave
quiso poner a la fiesta un bonito broche

Aquí os entrego la llave de los Morcillos
Como muestra de nuestro agradecimiento.
Los tunos le escucharon con abobamiento
y no supieron qué hacer, ¡pobres chiquillos!.

Regresaron a Serón sin encajar la sorpresa
Se acusaron unos a otros de cometer la torpeza
Ninguno tuvo el entendimiento y certeza
Y se dejaron el regalo encima de la mesa.

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