domingo, 3 de junio de 2012

EL TIEMPO


Estimados amigos:

Hay quienes, con la situación que nos ha dejado el Socialismo de Zapatero, prefieren hablar del tiempo para no ser reprendidos por algún esbirro del Régimen de la Miseria. Yo, como soy  persona de talante, no tengo inconveniente alguno.

Esta mañana ha amanecido fresca, 13 º  más o menos, lo que es de agradecer estando en el mes de Junio.

Por lo visto ayer había entrado una borrasca por el NE que dejó chubascos moderados por esos contornos peninsulares.

Nosotros tuvimos buen día, hizo calor pero amainada la fuerza de los rayos del Sol entre nube y nube.

A horas tempraneras se vieron vehículos recién matriculados en dirección a las playas, seguramente Garrucha, Vera, Mojácar…; comprendo que debe ser difícil quedarse un domingo en casa,  desaprovechando los primeros fines de semana. Solo a 100 Km está el mar, los chiringuitos, paellas, gambas y chopitos a la plancha con sus correspondientes cervezas frescas,

Por la tarde fue la primera vez en diez días que pisé la calle, a trancas y barrancas me acerqué a comprar tabaco. No había nadie, todo el mundo en la playa y los que no, entre ellos  mi Arturo, de comuniones.

En mi casa estamos muy contentos de que este año no nos hayan invitado a ninguna comunión, así con los 200 Euros como mínimo del “Gozo”, podemos pasar un buen domingo en cualquier sitio mi mujer y yo; disfrutar del las buenas temperaturas de Junio; cuando vengamos a darnos cuenta, estaremos en Julio y en ese momento, tiempo habrá de achicharrarse..



Dice José Antonio Maldonado, “el tío del tiempo”, que la Primavera es una estación bastante inestable; cierto como hemos podido comprobar.

Él es nacido en un pueblo de Sevilla, Alcolea de Río, situado en una campiña entre Cantillana, Lora del Río y Villanueva del Río y Minas. Allí tienen un clima más Atlántico; paisaje verde entre tierra rojiza. Llueve mucho, por lo visto las borrascas del Atlántico se dejan caer fácilmente y sin control por la depresión del Guadalquivir, dando como resultado unos secanos de trigales y girasoles muy generosos y luego, en la montaña dirección Constantina, el Pedroso, Las Navas de la Concepción, verdaderas praderas donde campan toros, libres como el viento del patio de cualquier prisión provincial.

Personas que llevan muchos años en Barcelona, me cuentan que no vienen más a Serón por el clima; en Invierno es muy frío y ya están aclimatados a las bondades de Cataluña.

Yo pienso que viniendo más, rápidamente se readaptarán a nuestra forma de entender el tiempo; el cuerpo humano se adapta a cualquier cosa (y si no os lo creéis, preguntarle al ente corporal de esta España saqueada)

Para terminar, ¡ojalá hoy le de por salir el Sol, lo mismo  subía un rato a la terraza...!

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