jueves, 27 de mayo de 2010

LA BIOGRAFÍA INDUSTRIAL DE D. EMILIO RODRÍGUEZ ESTEBAN (1849-1916), POR MIGUEL ÁNGEL GUIARD TORRE-MARÍN



Don Emilio Rodríguez Esteban ciudadano del municipio de Serón y hombre de grandes inquietudes, aprovechó la única fuerza motriz de aquella época el agua a finales del S. XIX y parte del S. XX para desarrollar sus inquietudes.

En principio montó una fábrica de harina, o como se decía en aquellos tiempos molino harinero. Posteriormente avanzó y desarrolló la industria del aceite, más tarde revolucionó algo desconocido en esta zona como era el hilado de lana y fábrica de tejidos con un gran éxito en esta etapa de su vida, que fue premiado con el primer premio de la exposición provincial de Almería. Y culminó su larga vida construyendo de las primeras fábricas de electricidad en el Valle del Almanzora.

En el año 1895 Don Emilio Rodríguez Esteban presentó en la Exposición celebrada por el Círculo Literario de Almería una muestra de los tejidos de lana de su fábrica “Santa Julia de Serón”, resultando premiada con la primera medalla y un diploma que lo acredita.

Como todo relacionado con la electricidad en Serón, o mejor dicho, la Hidro-Eléctrica Seronese S.A. formó parte de la vida mis antepasados.

La electricidad no llegaría a Serón hasta que el 13 de Marzo de 1912, Don Emilio Rodríguez Esteban montaría la primera fábrica de luz en el municipio. Como testimonio de su gran obra se puede leer en una placa que se encuentra en la fachada de la Fábrica lo siguiente:

“Don Emilio Rodríguez Esteban falleció en Serón el 17 de Enero de 1916 la Sociedad Hidroeléctrica le dedica este recuerdo en conmemoración a haber sido fundador de la misma”

Continúo haciendo un breve recorrido por lo que fue el nacimiento, vida y desaparición de la Eléctrica Seronense S.A.

En 1907 Don Emilio solicita al Ayuntamiento el permiso para el aprovechamiento de las aguas de la fuente Liar y así construir una central eléctrica. En este mismo año, se elabora el proyecto, plano, y prosupuestos, también se obtiene el permiso de la Jefatura de Obras Públicas.

Durante los años 1910 y 1911, se llevaron a cabo las obras e instalaciones de máquinas y líneas, hasta que a finales de 1912 se consiguió llevar la electricidad al pueblo de Serón y las Menas.

Fue una industria hecha por hijos de Serón en todos sus aspectos, idea, ejecución y financiación, pues al ser S.A., muchos vecinos de este pueblo quisieron participar con sus ahorros y confianza en el proyecto. También hubo participación económica por parte de otras personas de Almería y Málaga.

Se constituyo esta industria con un capital social de 200.000 Pts., dividido en mil acciones de 200 Pts cada una. Para llegar a este capital se hicieron tres emisiones.

La fábrica constaba de tres grupos de turbina de distinto tamaño con sus respectivos alternadores (Siemens), que funcionaba cada uno según el caudal de agua existente.

En el año 1961 ya era insuficiente la electricidad que se podía producir para abastecer el consumo de los abonados y el crecimiento de la industria. En este momento se recurrió a contratar con Sevillana el apoyo suficiente para cubrir estas necesidades, y así se continuo hasta el año 1974 en que era necesaria una nueva ampliación y renovación, la cuales no se pudieron realizar al no contar con el apoyo político locales y gubernativas.

Esta circunstancia hizo imposible seguir trabajando y el 9 de Agosto de 1976 en junta general extraordinaria se acordó la disolución y venta de la Hidro-Eléctrica Seronense S.A. Más tarde el 1 de Octubre del mismo año se firmo el contrato de compraventa a favor de Sevillana.

Se puede constatar, la diferencia entre la corporación local que había en 1909 que apoyó y facilitó que hubiera una empresa propia de este municipio en todos sus aspecto (como he dicho anteriormente) y la corporación de 1974 que influyó de una forma decisiva en la desaparición de esta sociedad que fue orgullo y admiración durante tantos años.

Mi abuelo Emilio Torre-Marín Jiménez (5º y ultimo presidente del consejo de administración) tuvo la penosa decisión de disolver la empresa de su antepasado Emilio Rodríguez Esteban.

Los datos referidos a este trabajo has sido recopilado de la documentación que aun obran en poder de mi familia y la memoria de mi abuelo Emilio Torre-Marín Jiménez.

Esta vida resumida en solo seis paginas no es significativo para el esfuerzo realizado en eso años, en que no existían o escaseaban las comunicaciones, tecnología, la información y los medios para llevar acabo este tipo de empresas, cuando una siempre carta tardaba semanas en llegar a su destino, teniendo en cuenta que las fábricas de tejidos y hilaturas tuvieron que traerse o comprar en Barcelona y la fábrica de electricidad fue hecho el proyecto en Madrid y la maquinaria comprada en Alemania, esto trasladándonos a aquellos tiempos es tanto como se suele decir una obra de romanos.

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