jueves, 8 de septiembre de 2011

MI NUEVA CASA


Algunos estaréis extrañados porque no me habéis visto el pelo desde las Fiestas. No pasa nada, todo va perfectamente. Ocurre que he estrenado mi casa de campo y estos días me entregué a los placeres de la buena vida, paseos por la hierba recién regada, piscolabis a medio día, buena comida, café y tertulias…

Hace unos años, no muchos, fui al Ayuntamiento para hacer unas gestiones y coincidió que estaba expuesta la maqueta del Campo de Golf, con una urbanización preciosa. Entonces me prometí que en el momento que estuviese terminada la primera fase, compraría una y así lo he hecho.

Los tiempos no son los más apropiados, pero las circunstancias se han presentado favorables y me ha salido un negocio redondo. En el mismo Ayuntamiento me gestionaron una subvención del PRODER en la que se incluyó el valor de la casa, muebles, notaria y registro, sumándole un remanente para la compra de un coche a motor de cuatro tiempos. Por tanto no tengo palabras para tanto agradecimiento.

Como decía, mi nueva casa forma parte de una primera fase de doscientas cincuenta, de las dos mil quinientas que consta este fabuloso proyecto. Ya está terminado el campo de golf de setecientas hectáreas de superficie, ciénagas incluidas, con sus correspondientes agujeros semiesféricos en la misma vertical de las raíces del césped, pista de petanca, tenis, piscina-playa con agua corriente y luz eléctrica en las losetas del fondo profundo, bar restaurante con discoteca bailable y, para Navidad, está prevista la inauguración de un centro comercial con capacidad para seis millones de clientes a la vez.

Mis nuevos vecinos son todos oriundos de Europa del Norte, alemanes, noruegos, moros, árabes, rusos y portugueses; eso si, todos de un nivel económico digno de veneración, algunos llevan la dentadura de oro de veintisiete kilates.
He tenido ocasión de hablar con ellos, por señas, en el bar mientras tomábamos unos whiskys sin alcohol y, me han hecho saber su intención de empadronarse en el municipio, con sus wuaifs y sus childrens al completo.

Otro día os contaré cosas de mi vida en este paraíso, en el que pienso apuntarme a las clases de golf.

Serón está dando los pasos apropiados para convertise en la Marbella del Siglo Veintiuno. Felicidades a los responsables.

Seguidores