domingo, 23 de enero de 2011

POETA DE GUARDIA, POR PEPE BERMÚDEZ



Hay un poeta de guardia, noctámbulo,

Fumador empedernido de horas muertas

frente a un ordenador vacio de ansiedades y esperanzas.

El internauta, encadenando versículos

espera, con una angustia de fonemas,

la palabra amiga que descongele

su verbo enamorado.

Y las horas, borrachas de estrellas, pasan

y el verbo, cansado de rimas, perece.

Pero el poeta, atado a la ilusión,

poeta de guardia, permanece, fiel, etéreo, persiste… permanece…

es ser, enamorado, polvo de estrellas, frente a la nada sentado,

en espera… pereciendo su propia muerte.

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