jueves, 19 de marzo de 2009

Con su rosario rezando
de primaveras a inviernos
la buena Garrona hilando
los hilos de sus recuerdos.
En la puerta del telar
devanaba voz al viento
queriéndole regalar
los dibujos de otro tiempo.
Alegría de la lana
que escalda el rayo de luna
en su lucha cotidiana
contra la diosa fortuna.
En la Calle de los Sastres
a golpes de lanzadera
decoraba los arrastres
de una albarda borriquera.
Esa jarapa bonita
se tejía en el callejón
que desde Pedro Levita
subía hasta José el Ratón.

Seguidores