lunes, 2 de marzo de 2009

VAMOS DE OBRA

Una vez vino a mi casa Juan Enero
y le dijo a mi madre, chiquilla
¿una laña?, si se lo ha comío la polilla
no hay solución, hay que cambiar el madero.

En un temporal hubo en mi casa goteras
y vino Manuel el Gordillo a mirar el tejao,
hablo con mi padre que estaba muy complicao
había que montar un andamio, no valían las escaleras.

Cuando nació mi hermano el más chico
hacían falta en la casa más habitaciones
los Hermanos Cazorla, hicieron las particiones
y dejaron un dormitorio la mar de bonico.

Nuestra casa era casi como Serón de vieja
cada año había que picar los cascotes
tirarle a la fachada de yeso unos pegotes
y que no entraran pájaros por la bocateja.

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